Desde hace un tiempo noto algo leve pero insistente, como una corriente subterránea. Hay dentro de mí una mirada que me observa, sin juicio, sin apuro. Me acompaña como si supiera más de mí que yo misma. No habla, no escribe, no ordena: sólo observa (...)
Bajo el sugestivo nombre de Dr. Amarguete, nos llega esta pataleta en contra el colegio, pero a favor de los libros. Más o menos. ¿Es acaso una exageración? ¿Debería prohibirse la lectura en los colegios?