(...) La organización priorizó el negocio sobre el espectáculo. Ante la decadencia del evento y la poco convencible alineación de este año, la única manera de garantizar una cifra decente de audiencia era apelar al morbo, a la polarización y a la chabacanada (...)
Por sencillas que parezcan, no hay preguntas sencillas de responder. Un buen ejemplo es la pregunta de Daniel, quien envía una consulta con total inocencia, pero que no dejó dormir a quien escribe estas palabras.