
Carta enviada el 27 de abril 2026.
por El Diablo Escribano
@eldiablo.escribano (Instagram y YouTube)
Adivine director! He vuelto! hasta vaciar el tintero y que la noche se haga día!
Director dentro de mis funciones en el infierno, también dicto clases en especialidades demoníacas. Dentro de mis nuevos alumnos me percaté de una diablilla que se sentaba a mi izquierda, siempre me observaba, sonreía pero no intervenía en la clase regularmente…. Algo en ella me cautivó, creo que el tiempo me ha ablandado, quizás tantas cosas que me han rayado el cuero me volvieron más humano, pero me fijé en ella, el potencial que tiene, yo quería despertar ese monstruo, estimular que se convierta en eso que está destinada a ser, la mejor, esa flor debe florecer al máximo aún en medio del infierno…
Comencé a reforzar sus habilidades y me di cuenta que no había nada que reforzar solo hacerla entender que podía hacerlo, tenía todo para lograrlo solo era cosa de actitud, aparte es muy bella, en resumen tiene todo para conseguir lo que quiere pero no ejecuta…
Es curioso como un diamante en el barro, no pasa de ser una piedra común, creo director que todos cumplimos una función especial y que nos cruzamos con los demás por algo, quiero ser espectador de ese florecimiento, ella llegará lejos y espero estar ahí para verlo….
hasta que mañana sea siempre director, seguiré recolectando episodios en el infierno para traerlos aquí.
El Diablo Escribano
Mi estimado Don Diablo Escribano, quizás, sea idea mía, pero le nota algo distinto esta vez...Entre línea y línea se le asoma, cierta humanidad que no suele declararse en clases… y eso (seamos honestos), es más peligroso que cualquier azufre. Me parece,que, reconocer el brillo ajeno sin intentar poseerlo, es un arte raro, incluso en el infierno.
Si esa diablilla florece,como usted intenta pronosticar, no será por sus lecciones, sino porque alguien supo ver el brillo del incendio, antes de que comenzara arder. Yo, por mi parte, lo estoy leyendo, detrás de la puerta.
Quizás, ya lo intuye, pero no soy de las que interrumpe la escena, soy de las que toman nota. Atentamente, la espía.
Mi muy querida espía, y digo querida porque como buen ente demoníaco dejo ver la incertidumbre en mi comentario y su inclinación moral, concuerdo con usted, ella florecerá no por mi mano, sino por la propia, solo pretendo ser un espectador, yo mismo siendo el Diablo ya he vivido demasiado, algo de humanidad no me va a matar, solo reiniciará el ciclo, recuerde aquella joya pictórica que retrató la lágrima derramada tras mi caída, simplemente soy el Diablo, pero usted como espía que vive del ejercicio de la observación habrá notado mucho más que yo, que hay algo oscuro y demoniaco en cada ser humano, no es raro que haya algo humano en este demonio, mi querida espía no se confíe de las caricias del azufre ni de los ecos subterráneos, en la confianza está el peligro, dicen Uds los mortales….. hasta que mañana sea siempre?