
Carta enviada el 16 de abril.
por Charlano Saldaña
Estimado Director:
¿Cómo explicarle lo que siento, si ni siquiera yo sé cómo plasmarlo con mis propias palabras?
Serás siempre ese amor eterno que, sin importar el tiempo, me tendrá dispuesto para ti. Todo lo que vivimos fue intenso; aún permanece el recuerdo de aquel asiento, testigo silencioso de lo nuestro.
Tu sonrisa quedó tatuada después de aquel beso, y esa ternura tuya recorriendo mi cuerpo me hizo sentir completo, más allá de la lujuria. Sin embargo, nunca imaginé que aquel adiós me dejaría incompleto.
Y aun así, en medio de todo, una parte de mí insiste en creer que tu regreso está escrito.
Charlano Saldaña