
Carta enviada el 26 de abil 2026.
por Charano Saldaña
charanosaldana94@gmail.com
Estimado director:
Hoy vengo a presentarte lo que puede ser una canción, un poema o una historia de amor.
Siempre serás la historia que elegiría en otra vida,
la única que convirtió el caos en poesía.
Tus besos tenían un idioma que nadie descifra,
por eso duele tanto que lo nuestro quede en pausa… sin salida.
Cada tanto borramos la pausa y volvemos a hablar,
pero tus miedos siempre te enseñan a escapar.
O eso me digo pa’ no aceptar la verdad,
que fui yo quien te dejó algo difícil de sanar.
Quizá todo el dolor no lo pudiste soltar,
y en el fondo una parte se quiere vengar,
pero otra se esconde, no se atreve a mirar,
porque también le asusta volverme a amar.
Y aunque el tiempo pase, sigues siendo mi herida,
la única guerra que no doy por perdida.
Nos acercamos, nos rompemos, vuelve la caída,
como si el destino jugara a tenernos a medias toda la vida.
Fuimos fuego sin control, condenados a arder,
dos locos que no supieron cuándo ceder.
Nos quisimos fuerte, pero sin aprender
que amar también es saber cuándo no volver.
Y ahora cargo con lo que no supe cuidar,
con las palabras que no te supe explicar.
Tú con tus miedos, yo con culpa de más,
dos corazones rotos jugando a intentar.
Y aunque intente hacerme el frío y mirar pa’ otro lado,
siempre vuelves cuando creo que ya te he olvidado.
Como un ciclo maldito que no hemos cerrado,
dos almas en pausa… con final aplazado.
Y aunque el tiempo pase, sigues siendo mi herida,
la única guerra que no doy por perdida.
Nos acercamos, nos rompemos, vuelve la caída,
como si el destino jugara a tenernos a medias toda la vida.
Me despido estimado director
Charano Saldaña