
Carta enviada el 3 de agosto 2026.
por El Diablo Escribano
Mi muy estimado director terapeuta y psicólogo silente:
Estoy pasando por un proceso de transformación bastante agresivo, re enamorándome de esta vida bastarda, tratando de repeler de mi ser esa náusea que por tantos años me dictaba consejos, cualquier parecido con una recaída en el abismo, junto con relacionarme con mis pares, nos faltan quienes se fueron, los recordamos como ellos quisieran (con memes y chistes).
Se ha ido el miedo de la despedida, la transformación duele, la tela cambia, el futuro se ve de colores, pero así como los viejos prólogos nos enseñan, el que grita es porque tiene algo que decir, o quizás no.
Vuelvo al ruedo, con los viejos y nuevos demonios dormidos, y este viejo demonio, renovado, pero sin subestimar que los argonautas vuelven a atacar.
El Diablo Escribano
Estimado ser humano:
Ser un ser iluminado es una gran responsabilidad. Transformarse duele, pero seguir siendo quien eras, sin ápice de cambio, duele aún más.
Tú sigue tu camino. Si te pierdes, procura volver, pero siempre con uno que otro souvenir. Disfruta el viaje. La vida es un juego y tienes en tus manos todas las herramientas para hacer posible todo lo que sueñas. Solo tienes que recordar el poder que radica dentro de ti para construir un mejor devenir.
Cariños.
Estimada Sara los párrafos que preceden fueron editados es la verdad, el director me pidió calma quizás me estaba saliendo del libreto, soy pacifista pero mi pluma una bárbara y debe ser contenida, agradezco lo de ser humano, pero puede nombrarme sin remordimiento, sin censura ni tapujos, la invito a recorrer mis párrafos y que me cuente qué piensa, cariños para usted, atte un diablo censurado