
Carta enviada el 18 de julio 2026.
por El Diablo Escribano
Mi estimado y calaverico director:
Estos últimos días he sentido ese vacío gigantesco en mi pecho, prefiero callar y escuchar, sean los chicos en el colegio, los pájaros del parque de la escuela sobre el viejo ciruelo acompañándome, las respuestas por los pasillos, la risa de la gente por el piso, los pasos de alguien que se acerca.
Lo que siento por usted, pucha que es raro sentirse de nuevo un pequeño, cuando la vida adulta debería traer calma e ignorancia, pero no, acá estoy sentado tomando malta y extrañando los primeros días de todo, cuando escribía sin pudor, y ahora tengo este vacío en el pecho.
El Diablo Escribano