
Carta enviada el 24 de mayo 2026.
por El Diablo Escribano
@eldiablo.escribano (Instagram y YouTube)
Estimado director de ultratumba:
Esta vez quiero mencionarle sobre el cambio de hábito que he hecho, ahora asisto a un gimnasio, déjeme contextualizar, tras mis altibajos y ascenso del infierno, creí que volver a los hábitos “sanos” sería una buena alternativa para reponerme, no aspiro a ser cuerdo como los demás mortales, no es mi estilo, solo quiero sentir que no soy una basura… curiosamente llegué a esta cadena famosa de gimnasios donde todo gira entorno a una puesta en escena, las recepcionistas son atractivas, obviamente para que los pelmazos se inscriban, mi pregunta para ellas sería si saben quién es William blake o Bukowski, dudo que lo sepan.
Dentro de los días en que voy a machacar mi alma y ahora mi cuerpo, noté la estupidez humana en su máxima expresión, chicas que hacen sesiones de fotos más pintadas que una geisha ebria o un mimo neurótico, no pensarán que es un lugar donde por definición vas a transpirar?, he visto estos “machos alfa” haciendo los ejercicios más ridículos pensados, moviendo pesos por ego que no dominan, y otros que solo van a vitrinear a estas damas que trabajan sus glúteos al fallo como si el cuerpo no tuviera más músculos, quizás deberían tonificar su cerebro una vez a la semana no les vendría mal, aunque no todo es malo, también aplaudo a aquellos que como yo arrastran su marchita alma o buscan corregir una vida de malos hábitos…
El sexo vende y el gimnasio es un escaparate a disposición, aunque hay dos señoritas que llaman la atención no sé si su cerebro sea igual de atractivo y de momento me sobra el asco por la estupidez humana tanto como para averiguarlo…..
hasta que mañana sea siempre director!!!
El Diablo Escribano
Don Diablo Escribano, un gusto saludarlo nuevamente.
Lo felicito por entrar al gimnasio, ese purgatorio moderno donde el absurdo hace largas series de repetición. Quizás no sea redención, sino la puesta en escena que sigue la manada entera: inseguridad bien iluminada, disfrazada de disciplina, con el gemido del llegar al fallo que usted. Pero dígame, Don Diablo, qué esperaba? Nadie se salva ahí dentro; algunos solo sudan mejor sus condenas.
Al final, cada cual carga su propio absurdo como puede… incluso con mancuernas incluidas.
Atentamente,
la que observa, anota y sonríe.
Usted sabe…incluso el circo necesita testigos.
Mi muy buena y querida espía, una de las cosas que me seduce en sus trazos es que siempre supera mi expectativa, créame que regalarle al diablo un beso en estas mejillas escarlata es todo un deleite y lo agradezco profundamente, permítame decirle que lejos de la intimidación solo quiero demostrarle mi interés por este duelo con la pluma, entre usted y yo este duelo se torna más un vals que un duelo, es un delicado intercambio entre sombras donde su mano incluso puede entrelazarse entre estas infernales zarpas desenmarañando la afición por la literatura más amarga, en cuanto al gimnasio el diablo es un espectador de los axiomas humanos, pero también un coleccionista de los mismos…el brillo de sus joyas para nada me inquieta, más si el de su psique, sus letras y su pluma, y si el mismo brillo me encandila y debo mirarla desde la distancia entre las almas en pena y la ceniza, créame que desde el cementerio de la memoria sacaré una canción que esté a la altura, para YouTube desde mi infierno al alcance de cualquier curioso, así que pierda cuidado, solo permítame advertirle que pueden invertirse los papeles, aunque no sé qué podría desembocar en usted, recuerde que el fuego siempre a tenido un cierto magnetismo en los mortales, permítame hacer honor a ese beso para cerrar este pequeño receso….
Espero en mi trono de cráneos y osamentas para leer su próximo trabajo