
Carta enviada el 14 de mayo 2026.
por Charano Saldaña
Estimado director:
El diablo me dijo: “todo lo malo no es tan malo, a veces solo cambia el ángulo desde donde estás mirándolo.”
Que una tormenta no es eterna aunque te moje el corazón, que el problema dura un rato pero la mente hace expansión.
Una pelea dura minutos, un error quizá unas horas, pero el cerebro es un museo que revive lo que lloras.
Y ahí voy otra vez, peleando con mis recuerdos, como si el pasado estuviera vivo durmiéndome por dentro.
El evento ya murió, pero mi cabeza lo resucita, lo convierte en una película que nunca encuentra salida.
El diablo me habló claro: “la herida no siempre sigue abierta, a veces eres tú mirándola como si aún sangrara la puerta.”
Porque hay dolores instantáneos que la mente vuelve eternidad, segundos que se hacen años cuando alimentas la ansiedad.
Recordando situaciones incómodas a las tres de la mañana, dándole vueltas al fracaso como preso en su ventana.
Y entendí algo esa noche mientras fumaba mis demonios: el tiempo no destruye nada si sigues dándole memoria al odio.
El diablo me dijo: “deja de hacerle altar al sufrimiento, que hubo cosas que acabaron hace años pero siguen viviendo en tu pensamiento.”
Porque el infierno a veces no es fuego, ni cadenas ni oscuridad, a veces es tu propia mente repitiendo la misma realidad
Charano Saldaña