No sé si esto es amor, y esa duda me pesa, me empuja a un espacio reflexivo que no se acaba nunca. A ratos siento que sí, que lo es, y en otros momentos pienso que solo es una ilusión persistente, una forma desesperadamente elegante de aceptar que todavía sigo vigente para estos juegos.
Nuestra vida comienza al igual que acaba, con un pequeño latido y un efímero suspiro, ese pensamiento ha rondado mi mente constantemente los últimos días y da mucha ansiedad no saber cuál será el último de estos...