Esta carta no nace de la perfección, sino desde el intento. Desde el esfuerzo de alguien que a pesar de sus propias limitaciones, decide igual intentarlo. Porque quizás no se trata de ser el mejor desde el inicio si no atreverse a intentar.
Y se ahogó en esas palabras que repetía y repetía pero nadie oía, se sentía como si estuviera tomando 3 vasos de agua, estaba ahogada, tan desesperada (...)