Kodata nos envía poéticos párrafos indagando los alcances el infinito: aquello que nuestra condición mortal nos impide conocer a cabalidad ¿O no? Como nadie sabe qué pasa después de morir, dejamos abierta la interrogante.
Le escribo desde la más acalorada de las cóleras, Calavera. Si es que verdaderamente así se llama usted. Esta carta la escribo desde la pasión del arrebato y le cuento, Calavera (...)