Ella fue un mana dulce que hacía eones no probaba, pero no soporto estar con el Diablo, menos aún cuando mi economía psique y corazón se caían a pedazos por asunto caprichoso del azar…
Kodata nos envía poéticos párrafos indagando los alcances el infinito: aquello que nuestra condición mortal nos impide conocer a cabalidad ¿O no? Como nadie sabe qué pasa después de morir, dejamos abierta la interrogante.