...Pasado algún tiempo, me percaté que pasamos a ser tres, lo que cualquier hombre que se respete no debe tolerar, una vez enterado debes salir de ahí.
El primer día de invierno, Ariadna Kyteler nos recuerda el otoño con un poema que nos dejó tiritando. No de frío. Tampoco de miedo. Otro otoño más que nos acerca a la fecha final, perfecto para leer.