Hola. Me inscribí y después me olvidé, o quizá fue al revés. Me piden una carta como bautizo y aquí estoy, cumpliendo a medias, que es una forma honesta de cumplir (...)
He conocido la camilla del hospital público, donde el dolor espera , donde las miradas evitan encontrarse y donde uno aprende que quejarse puede ser visto como una molestia.