Me he visto aferrada a una rutina persistente, con mis sueños convertidos en sólidas estatuas, dando cabida a pequeñas proyecciones, muy entendidas y comprendidas por mi mundo de adulto. Repito diariamente anhelos que confundo con mis sueños, convenientemente transformados para cubrir mis actuales necesidades:
Por sencillas que parezcan, no hay preguntas sencillas de responder. Un buen ejemplo es la pregunta de Daniel, quien envía una consulta con total inocencia, pero que no dejó dormir a quien escribe estas palabras.