Me tomaré el atrevimiento de compartir con ustedes, compañeros suscriptores, este pequeño poema que escribí teniendo como inspiración a todas las abuelitas que, por circunstancias que se escapan de su control, deben criar una ultima vez.
Nuestra vida comienza al igual que acaba, con un pequeño latido y un efímero suspiro, ese pensamiento ha rondado mi mente constantemente los últimos días y da mucha ansiedad no saber cuál será el último de estos...