Esta carta no nace de la perfección, sino desde el intento. Desde el esfuerzo de alguien que a pesar de sus propias limitaciones, decide igual intentarlo. Porque quizás no se trata de ser el mejor desde el inicio si no atreverse a intentar.
Sin ánimos de extender en esta escrito, le comento que soy apasionado con la escritura académica.
Sin embargo, también se que tengo imbricadas mis cualidades para la escritura poética y de ficción, incluso canciones.