De repente comencé a extrañarte nuevamente,
sentir tu mirada sobre mí como si fuese lo único para ti,
ese aroma tan tuyo que me volvía loca,
tu piel tan cálida bajo mi tacto…
(...) Sé que toda vida tiene un precio, el precio es seguir el camino aunque tengas que resistir el peso del mundo en tus hombros y no dudo de que hay que decir la verdad...