¡Qué obra más barata sería si mi vida se presentase en un teatro! Un testimonio de una mujer que se ahoga una y otra vez sin aprender a nadar, y sin embargo aún sigue intentándolo.
Desde hace un tiempo noto algo leve pero insistente, como una corriente subterránea. Hay dentro de mí una mirada que me observa, sin juicio, sin apuro. Me acompaña como si supiera más de mí que yo misma. No habla, no escribe, no ordena: sólo observa (...)