
Carta enviada el 03 de junio 2026.
por El Diablo Escribano
@eldiablo.escribano (Instagram y YouTube)
Mi calaverico director: estuve reflexionando un poco de cómo ha cambiado mi perspectiva, creo que estoy volviendo a mi soledad, la tormenta ha mermado un poco……
En este cambio a ser fitness y estas vueltas al gimnasio hay una niña, que he visto un par de veces, creo que somos de una edad, en torno a los 30 o menos. Pero fue mutando mi pensar el día que la vi, estaba esforzándome por someter aquellos pedazos de metal a los caprichos de la gravedad cuando llegó… vestía de verde, unos aros con brillo dorado grandes, su pelo ondulado castaño oscuro, piel blanca ojos cafés un poco achinados, rasgos delicados estatura media baja, lucía un moño camiseta ancha y se veía preciosa. La miré de reojo me pareció bonita pero no lo suficiente como para dejar de hacer lo mío o pensar siquiera en hacer algo al respecto, pensé para mis adentros, con toda esta globalización cuantos idiotas no deben decirle la misma frase, ofrecer lo mismo, si me acercaba y preguntaba su nombre qué número tendría? Quizás uno con 6 ceros, pero me detuve a pensar, que podría ofrecerle? Mmm un par de chistes baratos con referencias de los simpsons? Mis cuadros pintados con acrílico con técnica autodidacta? Un tatuaje para marcar su piel lozana? Mis canciones de un género muerto que vibra en el underground, quizás ni las entendería…. Conversaríamos de bukowski? Hermann hesse? Steven turner? De teorías conspiranoicas? De vinos, de mitos?? No tiene el perfil creo, además no creo que pudiera cambiar su tiempo por una charla de ese tipo…. Creo que mi moneda de cambio no figura en ese mercado social, o quizás le doy una clase magistral como a los chicos de tercero! Sabe director creo que fue más el asco por la sociedad, solo justifique de mil formas el no hablarle, estadísticamente pude parecerle interesante pero preferí ni siquiera intentarlo… creo que seguiré en el infierno desarrollándome en lo que pueda hasta que vengas esos acontecimientos que puedo narrar, una crisis existencial en un gimnasio! Ja! Parece hasta folclórico!
saludos director hasta que mañana sea siempre…..
El Diablo Escribano