Siento que la nación ha entrado en un cuarto oscuro donde convergen la esperanza y la sombra. No hablo de partidos ni de encuestas sino de esa atmósfera profunda que sacude la cultura, la memoria y las palabras.
Cada día siento que me cuesta respirar, siento mis respiros pesados, me pesan los párpados y lo único que he logrado ver y decir es tu nombre, Cynthia...