Estimado director: No sé si esta carta cumple con los requisitos editoriales o con los estándares mínimos de cordura, pero fue preparada siguiendo una receta bastante difundida entre quienes todavía creen que escribir sirve para algo más que llenar el tiempo. Tomé, como indicaba, una porción generosa de melancolía de esa que no caduca y […]
"Estaba escribiendo una crónica para poder mandarla en este espacio que con mucho cariño nos brindas, (al menos eso pienso) y me sorprende que deben ser máximo 250 palabras..."