Dani nos deleita con una confesión que muchos comparten: la escritura como acto de valentía. Cada letra en carta representa un paso en el camino de la escritura. Desde Calavera Lectora le enviamos un abrazo. Ojalá nos autografíe sus libros en el futuro.
(...) Nunca imaginé que quien movía mis fibras también podría destrozarme el alma. A todas las calaveras que me leen: vivan, aun con el peso del dolor. Los recuerdos no desaparecen; solo se cubren de polvo mientras nuevos momentos intentan ocupar su lugar.