Sentado en la banca diviso como la templanza se aproxima a mi, tan bella, tan hermosa, tan gentil que me agarra de las manos como queriéndome algo decir. Ella tan sabia y con mucha confianza, intenta besar mis sentimientos que guardan aquella añoranza como la lluvia en las plantas.
Tuve uno de esos días, donde el vacío en mi pecho se hace insoportable, algo me la recordó… quizás fue algo pequeño, un detalle no lo sé, pero me llegó ese frío, un dolor que me retorció las entrañas, se lo que piensa, el diablo sufre por amor?