Solo un abrazo, una caricia o tan solo un hola hijo.. Como con tanta soltura puedes refregar la muerte de quien lo amaba. Sin condición ni prejuicios, sin temor a dar lo todo por él(...)
Jugando con las palabras como quien juega con arcilla, nos escribe Dully unos versos tanto melancólicos como enigmáticos, como deberían ser todos los versos. Nada como el desamor para inspirar buenos poemas.