Los comediantes pecan de tomarse el humor en serio, exponiéndose a la furia del público. En otras partes del mundo esto carece de importancia, pero en Chile es representativo del carácter nacional. Alejandro Castro opina sobre la mentada rutina en su concisa carta.
Hay uno del 9 de marzo de 2020 que dice: “En ocasiones somos muertos en búsqueda de latidos que nos puedan revivir”. Me gustó mucho porque es una tristeza muy distinta a la de los poemas que solamente hablan de estar triste.