Arlenne Vatter abraza la desconfianza en los formatos actuales, sugiriendo que la literatura es un antídoto para tan aburrida enfermedad. Secundamos sus palabras: también creemos que los libros liberan. Y también creemos que el final se acerca. Oremos.
Señor Director: Una página rosada y negra no hace más que recordarme a cierta tribu urbana que conocemos los treintones. Si a eso le agregamos calaveras, no puedo dejar de pensar en ese capítulo de South Park...