Kodata nos envía poéticos párrafos indagando los alcances el infinito: aquello que nuestra condición mortal nos impide conocer a cabalidad ¿O no? Como nadie sabe qué pasa después de morir, dejamos abierta la interrogante.
Soffia Cavilar nos recuerda que la adultez, además de un montón de deudas, también es una careta que mantenemos para fingir que todo funciona, cuando, en realidad, todo se derrumba tan, pero tan lentamente, que nadie lo nota.