Vikcy nos regala este poema que, como buen poema de desamor, es también una velada amenaza: cuidado con enamorarse, pero, al mismo tiempo, ojalá que te enamores.
Es la primera carta que escribo sin motivos de cobranza o súplicas para no perder la beca al estado. Puede que nunca sea leída o publicada, sin embargo, lo haré de todos modos. Puede que haya llegado de manera inesperada a este lugar, mas he de decir que espero ir poco a poco descubriendo y conociendo nuevos proyectos y a nuevas personas con el tiempo aquí.