
Carta enviada el 19 de septiembre 2026.
por Flo Huidobro
Estimado director:
Hace tiempo que Pizarnik me acompaña. Me gusta esa manera que tiene de escribir la tristeza sin hacerla parecer solamente triste, hay algo hermoso en sus poemas aunque a veces duela leerlos.
Por eso, cuando empecé a buscar otros poetas que escribieran desde ese lugar de la melancolía, terminé encontrando a Londrain. No sabía mucho de él, pero empecé por Silencio y olvido y entendí por qué algunos poemas pueden quedarse dando vueltas durante horas.
Hay uno del 9 de marzo de 2020 que dice: “En ocasiones somos muertos en búsqueda de latidos que nos puedan revivir”. Me gustó mucho porque es una tristeza muy distinta a la de los poemas que solamente hablan de estar triste. También está ese libro lleno de fechas, recuerdos como si uno pudiera entrar directamente en el momento en que fueron escritos.
Después llegué a Fantasmas. El poema “N” me dio una sensación parecida esa idea de que algunas personas se van, pero no desaparecen del todo, porque siguen viviendo en nuestra memoria. Y eso me recordó a lo que busco en Pizarnik, poemas que no necesariamente quieren consolarte, pero que logran ponerle palabras a algo que uno también sentía.
Quizás eso es lo que más me gusta de Londrain, no intenta esconder la tristeza detrás de algo bonito. A veces la convierte en recuerdo, en estrellas, en noches, en alguien que ya no está.
Y supongo que por eso terminé encontrándolo. Buscando poetas que dolieran un poquito, después de Pizarnik, aunque ella sigue siendo mi preferida, la amo, ojalá saber más poetas que escriben así.
Flo Huidobro