
Carta enviada el 24 de mayo 2026.
por Coraline
ig: @coralinevaguezx
Querido señor:
le escribo desde un puerto intranquilo,
donde las gaviotas comen el viento
y las olas pronuncian su nombre en voz baja.
Hay mares que no entran en los mapas,
al igual que personas
que desordenan el alma.
Usted era parecido a la marea,
viajaba y luego volvía a quedarse,
dejando sal en mis pestañas,
dejando veleros hundidos
en mi espalda cansada.
A veces pienso,
que el océano aprendió de usted.
Esa costumbre de abrazar y quebrar a la vez
Porque el agua también promete refugio
mientras que guarda tormentas en su corazón.
Lo miraba extasiada
como cuando la tierra mira el amanecer:
con amor infinito
y una melancolía extraña.
Ahora recorro sus plazas vacías,
recogiendo restos de recuerdos muertos,
porque tu corriente se llevó mis oportunidades
y también mis ganas de amar.
Recibirá este mensaje en botella,
aprueba de corrientes enfadadas,
y cuando me vuelvas a extrañar
estaré en el funeral de mi amor.
Me iré una vez terminado mi pesar,
quizás me ruegues con mentiras
pero sé que las pirañas de tu corazón,
volverán a acabar con mi razón.
Mi querido señor,
para concluir este dolor
le dejaré mi consejo:
Las gaviotas están hechas para florecer en el aire
no ahogadas en la oscura marea.
Coraline Vaguez