El viernes 14 de febrero publicó un mensaje en su cuenta en X, sugiriendo la compra de la criptomoneda $LIBRA, con el fin de “financiar pequeñas empresas argentinas”. A las pocas horas dicha sugerencia terminaría convirtiéndose en una millonaria defraudación. Al igual que el “esquema Ponzi”, los avivados que primero invirtieron son los que ganaron millones de dólares. Los demás inversores perdieron gran parte de su capital.
En la charla mantenida con el columnista Jonatán Viale, en el canal “TN”, el mandatario trató de justificar sus dichos, alegando “haber actuado de buena fe”. Su relato resulta ser poco convincente, ya que no es la primera vez que promociona una moneda virtual. En el año 2021, siendo diputado nacional, recomendó el proyecto “CoinX”. Una plataforma de inversión en criptodivisas que prometía ¡Una ganancia del 8 % mensual en dólares! Dicho posteo aseguraba “ayudar a los argentinos a escapar de la inflación”. Un año más tarde, la cripto fue declarada “una estafa piramidal”, que terminó denunciada por fraude.
Tratando de desligarse de su responsabilidad por aquel infortunado anuncio, mantuvo una entrevista con el periodista Ernesto Tenembaum en “Radio con Vos” (junio del 2022) en la que expresó: “Yo solo di mi opinión”, a lo cual agregó: ¡Mis opiniones las cobro!
Es una práctica habitual y de público conocimiento, que con el fin de publicitar su producto de forma masiva, existen firmas que ofrecen dinero a todos aquellos personajes célebres en Internet, que tienen cientos de miles de seguidores en sus redes sociales.
Y los influencers, a cambio de un posteo en X, reciben dinero por tales recomendaciones. Si el gobernante argentino aduce no haber ganado un peso por la publicación, cabe entonces hacerse una pregunta: ¿Quién se favoreció con tal recomendación? Si el presidente se considera inocente, deberá averiguar lo que realmente sucedió.