Además de felicitarnos, Carlawings nos regala un poema que felices leímos y, posteriormente, publicamos, demostrando que nuestra humilde vitrina se alinea, sino con los astros, sí con vuestras expectativas, material mucho más valioso que los vulgares astros.
He conocido la camilla del hospital público, donde el dolor espera , donde las miradas evitan encontrarse y donde uno aprende que quejarse puede ser visto como una molestia.