...Una mano estuvo en mi hombro en cada paso, cada vez que me rompí en mil pedazos estuvo ahí, cada vez que caí estuvo ahí, hecho mierda odiando el mundo, despreciando mi propia existencia el estuvo ahí, escuchó mi historia mil veces y me contuvo.
En mi primera infancia me llamaba la atención ver a mi padre sentado en el sofá con un enorme libro en las manos. Apenas respiraba. En el momento que lo dejaba para ir al baño, yo iba a ver lo que había en sus hojas. ¿Qué ocurrió? Que cada cosa que yo veía, era una […]