Sin ánimos de extender en esta escrito, le comento que soy apasionado con la escritura académica.
Sin embargo, también se que tengo imbricadas mis cualidades para la escritura poética y de ficción, incluso canciones.
Bajo el sugestivo nombre de Dr. Amarguete, nos llega esta pataleta en contra el colegio, pero a favor de los libros. Más o menos. ¿Es acaso una exageración? ¿Debería prohibirse la lectura en los colegios?