Almendra envía un poema que aparentemente habla sobre zapatos, prenda encargada de ocultar dedos chuecos y protegernos del pedregoso camino. Sin duda, nuestra prenda favorita. Realmente y metafóricamente.
...cuando ese escalofrío recorre la espalda de quien ve tu trabajo, felicidades, tocaste aquel éter que llamamos arte, ¿cree usted que ya me desquicié, o que mi desquició alcanzó su clímax?