Vikcy nos regala este poema que, como buen poema de desamor, es también una velada amenaza: cuidado con enamorarse, pero, al mismo tiempo, ojalá que te enamores.
Kodata nos envía poéticos párrafos indagando los alcances el infinito: aquello que nuestra condición mortal nos impide conocer a cabalidad ¿O no? Como nadie sabe qué pasa después de morir, dejamos abierta la interrogante.