...Quiero comentarle que, hasta el momento he disfrutado abordando en mis epístolas temas universales y que van más allá de los géneros; sin embargo, manteniendo la sinceridad en la comunicación, hay algo que me perturba y me gana la inquietud de saber si es usted una calavera de hombre o de mujer...
(...) Dios... ¿cómo clamo tu auxilio en esta noche vacía? ¿Cómo hago para que él me perciba, para que mi espíritu no se disuelva en la hiel de la agonía?