Me he visto aferrada a una rutina persistente, con mis sueños convertidos en sólidas estatuas, dando cabida a pequeñas proyecciones, muy entendidas y comprendidas por mi mundo de adulto. Repito diariamente anhelos que confundo con mis sueños, convenientemente transformados para cubrir mis actuales necesidades:
Jugando con las palabras como quien juega con arcilla, nos escribe Dully unos versos tanto melancólicos como enigmáticos, como deberían ser todos los versos. Nada como el desamor para inspirar buenos poemas.