Estimado director desconocido: Apenas me encontré su página, pero me parece una idea estupenda poder escribir libremente y contarle un poco de mis pensamientos oscilantes en estas vacaciones llenas de nostalgia...
Podría escribirle un libro sobre por qué escribir aviva mi alma, pero dado que ha dejado claro en su ejemplo que solo podrán ser quinientas palabras, y que ya he perdido unas treinta, paso a decirle que escribir enciende mi ser.