Y de pronto, ese hilo que colgaba ¡que solo tú y yo conocemos! gritaba que no había nada más real. Desde ese suave beso supe que quería morir ahí, en la luna.
Vivir una palabra simple, pero nos lleva a reflexionar y mucho. Sin tan solo nos enseñarán a vivir, a saber que a veces es bueno descansar, y no somos vagos por hacerlo.