Al principio pensé que lo único que las redes sociales podían robarnos era nuestro tiempo. Pero ahora me doy cuenta de lo equivocada que estaba. Además de acortar nuestro span de atención, comparándolo al de un pez dorado, me he percatado de una espantosa metamorfosis que tuvo lugar a causa del uso excesivo de redes sociales con videos cortos...
Esta carta no nace de la perfección, sino desde el intento. Desde el esfuerzo de alguien que a pesar de sus propias limitaciones, decide igual intentarlo. Porque quizás no se trata de ser el mejor desde el inicio si no atreverse a intentar.