Quisiera contarte mi malestar, o más bien, el dolor que vengo arrastrando desde hace años. Porque no nació ayer, ni la semana pasada… esto viene de mucho antes, cuando aún era un niño y no entendía por qué nunca era suficiente.
Amen. No teman a los tropiezos ni a los incautos que aparecen en el camino. En algún lugar existe un amor capaz de recordarnos que la vida puede volver a florecer. Un amor que puede ser, simplemente, rojo rojo.