Pero por ahora, me quedo con la leve esperanza, de que el domingo por la tarde, cuando vuelva a cuestionarlo todo, con el peso acumulado de la semana y ese silencio espeso que traen los domingos, ordenaré mi vida una vez más. Haré un nuevo plan de compra, otra vez para el próximo pago.
Dani nos deleita con una confesión que muchos comparten: la escritura como acto de valentía. Cada letra en carta representa un paso en el camino de la escritura. Desde Calavera Lectora le enviamos un abrazo. Ojalá nos autografíe sus libros en el futuro.