Mi mente divaga, no hay escapatoria, entre lo que sueño y esta trayectoria, si estudio me pierdo, si escribo me hundo, pero es lo único que me ata a este mundo.
Hay uno del 9 de marzo de 2020 que dice: “En ocasiones somos muertos en búsqueda de latidos que nos puedan revivir”. Me gustó mucho porque es una tristeza muy distinta a la de los poemas que solamente hablan de estar triste.