Al principio pensé que lo único que las redes sociales podían robarnos era nuestro tiempo. Pero ahora me doy cuenta de lo equivocada que estaba. Además de acortar nuestro span de atención, comparándolo al de un pez dorado, me he percatado de una espantosa metamorfosis que tuvo lugar a causa del uso excesivo de redes sociales con videos cortos...
Tal fin de semana que pasé en Puerto Varas. Sábado —única noche en el hostal— casi que no pude dormir por una hembra que me dejó alborotado al —según yo— tirarme la onda, ahí mismo en la cocina común de la casa histórica (...)