(...) deseamos movernos para seguir adelante con propósitos ante los problemas, eso hace la diferencia, encontremos esa felicidad, esa libertad personal ante todo, Dios quiere lo mejor para la humanidad, solo esperar que la vida humana, sea más justa, y podamos lograr un perdón que aún no se ha manifestado...
Amen. No teman a los tropiezos ni a los incautos que aparecen en el camino. En algún lugar existe un amor capaz de recordarnos que la vida puede volver a florecer. Un amor que puede ser, simplemente, rojo rojo.