El primer día de invierno, Ariadna Kyteler nos recuerda el otoño con un poema que nos dejó tiritando. No de frío. Tampoco de miedo. Otro otoño más que nos acerca a la fecha final, perfecto para leer.
Almendra envía un poema que aparentemente habla sobre zapatos, prenda encargada de ocultar dedos chuecos y protegernos del pedregoso camino. Sin duda, nuestra prenda favorita. Realmente y metafóricamente.