Personalmente, quiero aprovechar de decirte que en las actuales circunstancias es muy difícil disponer de tiempo para la actividad epistolar, para la reflexión y, en realidad, para cualquier actividad que involucre un tiempo de libertad, un acto libre, en general.
Este año, el invierno pareció impregnarse más hondo en los huesos, quizás porque nos faltaba el fuego que mantenía tibia a esta familia. Mi abuela, la "mamita", emprendió el viaje final, dejando tras de sí un silencio espeso (...)