Cada día siento que me cuesta respirar, siento mis respiros pesados, me pesan los párpados y lo único que he logrado ver y decir es tu nombre, Cynthia...
(...) Dios... ¿cómo clamo tu auxilio en esta noche vacía? ¿Cómo hago para que él me perciba, para que mi espíritu no se disuelva en la hiel de la agonía?