Arlenne Vatter abraza la desconfianza en los formatos actuales, sugiriendo que la literatura es un antídoto para tan aburrida enfermedad. Secundamos sus palabras: también creemos que los libros liberan. Y también creemos que el final se acerca. Oremos.
Las certezas me llenan de dudas últimamente. Le vengo dando vueltas a este asunto desde hace días. La última de ellas me descolocó: en aproximadamente cinco mil millones de años el mundo se acabará (...)