Estimado director: No sé si esta carta cumple con los requisitos editoriales o con los estándares mínimos de cordura, pero fue preparada siguiendo una receta bastante difundida entre quienes todavía creen que escribir sirve para algo más que llenar el tiempo. Tomé, como indicaba, una porción generosa de melancolía de esa que no caduca y […]
Los comediantes pecan de tomarse el humor en serio, exponiéndose a la furia del público. En otras partes del mundo esto carece de importancia, pero en Chile es representativo del carácter nacional. Alejandro Castro opina sobre la mentada rutina en su concisa carta.