
Carta enviada el 29 de mayo 2026.
por El Diablo Escribano
@eldiablo.escribano (Instagram y YouTube)
Estimado director, mi psicoterapeuta del purgatorio, quería compartir una opinión desde el cinismo más puro, como es mi estilo sin ser parte del problema sino que el problema entero, ya que, como usted sabe el que nace para martillo del cielo le llueven los clavos.
Como es sabido entre tantas vueltas, conocí una hermosa mujer, nota al margen; entiendo cada vez más al viejo bukowski…mierda!…es hermosa, tiene unos ojos donde cualquier hombre podría perderse. Una vez que empezó el canto de la sirena, donde me prometía amor y poner el cielo a mis placeres, comencé a observar, ella es casada, tiene una hermosa familia y deduzco que un buen hombre a su lado, cabe mencionar que solo fui oyente de sus dulces promesas no lleve acciones ni mucho menos, lo mismo que me dio el espacio al cuestionamiento, un hombre que lucha por su familia y por darle un buen pasar a su mujer merece mi respeto, más no entiendo como esa mujer puede estar desconforme diciendo que “es complicado” sin embargo no mueve un músculo por cambiar su situación, cabe la clásica pregunta ¿si es tan malo, porque no lo dejas? Aún más en estos tiempos donde las nuevas corrientes de pensamiento han impulsado a las mujeres a accionar para modificar su realidad, para bien o para mal es tema para otra carta…
De un momento a otro me dejo de hablar. Se va a casar. De ahí me vino el concepto el silencio de la culpa, siento pena por el congénere, como decía la cosa nostra si no puedes confiar en la persona que duerme a tu lado, no tienes nada.
Solo me asalta la duda, que tan lejos estamos de ser el? El amor no es un sentimiento, y muchas veces es más voluntad que amor…
Bueno director hasta que mañana sea siempre!!!
El Diablo Escribano